Actividades / Diciembre 2007

13 de diciembre

Versión de la conferencia ofrecida por el Secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, para fijar su posición en torno a las declaraciones y manifestaciones del Gobierno del Distrito Federal y el PRD en la capital

JAVIER LOZANO.
Les agradezco mucho que hayan acudido a éste llamado de última hora, pero también de última hora nos enteramos hoy por la publicación de un desplegado en el periódico La Jornada en el que el PRD capitalino, su secretario general, convoca a militantes y simpatizantes precisamente a acudir aquí a la Secretaría de Trabajo a realizar un mitin, una manifestación en contra de funcionarios federales encabezados por un servidor, por el Secretario del Trabajo, por lo que ellos identifican como ataques al Gobierno del Distrito Federal, como ataques a la capital de la República, y la verdad es que lo único que denota esta concentración de unas cuantas personas, que de ninguna manera identifico como el sentir ciudadano y mucho menos de la mayorías, es un rasgo de intolerancia, rasgo de intolerancia que hemos venido observando desafortunadamente de las mismas autoridades capitalinas, porque frente a los distintos pronunciamientos o expresiones públicas que he tenido en cuatro ocasiones distintas, recordarán ustedes la primera fue el tema de las marchas y los plantones, cuando sugerí que las autoridades y lo sostengo, podrían poner orden en esta capital para armonizar los derechos y la libertad de expresión con el derecho de libre tránsito, de asociación, de trabajo, bueno, pues fuimos objeto de una serie de descalificaciones en lo personal, en esa ocasión el Jefe de Gobierno me tildó de ignorante, me pidió que estudiara las leyes de la ciudad, cosa que hice por cierto, y le envié un escrito que con todos los fundamentos legales pues soportaba mi posición.

Después vino el tema del seguro de desempleo, ahí sostuve como lo sostengo, que no es un seguro de desempleo, que es un subsidio a desempleados, que no tiene fuentes de financiamiento auto sustentables, y también nos llevamos una cantidad de descalificaciones incluso a título personal; vino después el tema de las ayudas a Tabasco, donde yo sostuve y sostengo que estaba actuando de manera mezquina y ruin al lucrar políticamente con una desgracia y también con la generosidad de los capitalinos que estaban llevando sus cosas a los centros de acopio y que después estos bienes, estos donativos se estaban entregando a nombre del Gobierno de la Ciudad en municipios perredistas.

Y éste último encuentro, o desencuentro más bien, se da precisamente por una provocación, porque no se puede llamar de otra manera cuando el Jefe de Gobierno, por no reconocer lo que es evidente, jurídica, legítima y visiblemente, que Felipe Calderón es el presidente de todos los mexicanos, comience con una ironía a preguntarse si sabían de alguien que estuviera ofreciendo empleos y que si alguien había visto esos empleos, porque él no los encontraba. Sugirió la creación de una comisión investigadora y entonces en esa ironía, en esa jocosa propuesta, pues mereció también de mi parte una respuesta muy puntual anexando el oficio del director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, dando cuenta de que se han dado de alta 980 mil nuevos empleos al 30 de noviembre pasado en el IMSS.

En la de Tabasco se me bautizó de porro, y ahorita les digo por qué, estoy coleccionando los calificativos y los sobrenombres, porque el último está buenísimo.

Y ésta última vez, salieron todos ellos a descalificarme en lo personal con dos cosas que yo considero también muy graves, la primera, y aquí tengo el escrito en respuesta al que yo le envié al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, en la parte rescatable para efectos de los que quiero comentar con ustedes que envía el Secretario del Trabajo Benito Mirón Lince, dice textualmente:

“Siento mucho que a usted y a su Presidente, (que no de todos los mexicanos como lo afirma)..les moleste tanto y etcétera…El Secretario del Trabajo Capitalino, oficialmente desconociendo al Presidente de la República, por lo menos para efectos de ellos mismos, dice será su presidente, pero no de todos los mexicanos…una autoridad del Gobierno Capitalino. La segunda cosa que me llamó mucho la atención, en una entrevista, el jueves 6 de diciembre, con Cirio Gómez Leyva y Joel Ortega, ante una pregunta concreta que le hace Ciro sobre estos desencuentros, literalmente Joel Ortega dijo lo siguiente, “ese es un irresponsable de principio, porque siempre está buscando disminuir las capacidades y las potencialidades de la ciudad, no conoce la Ciudad y bueno, pues yo espero que no se vuelva a encontrar un chino en su camino”, porque es una forma de actuar de manera muy irresponsable, de manera muy superficial además sin conocimiento de lo que habla…Secretario de Seguridad Pública contestándole al Secretario del Trabajo y advirtiéndole: “no vaya a ser que se encuentre con otro chino en su camino”

El lunes le llamé por teléfono al Señor Secretario de Seguridad Pública Joel Ortega. O no estaba, o no me pudo tomar la llamada. El martes volví a llamarle, porque lo que yo esperaba es que me dijera de frente , por lo menos vía telefónica todo lo que había dicho al aire, y que me aclarara si esto era meramente un buen deseo o una amenaza. No tuve suerte. Ni lunes, ni martes me tomó la llamada, ni me regresó la llamada.

Ayer, día 12 diciembre le envié ya un escrito a su despacho, haciéndole ver mi preocupación, mi muy severo extrañamiento, primero por calificarme como irresponsable, después por afirmar que yo no conozco la ciudad, y finalmente por amenazarme, y éste escrito estará aquí a su disposición, le marco copia al señor Jefe de Gobierno, al Procurador General de la República, por lo que hace a la amenaza abierta que está prácticamente expresando, y al Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Capital.


No quedó ahí la cosa, el día de hoy nos encontramos con esta manifestación, la primera vez que una manifestación ante la Secretaría del Trabajo no es sobre asuntos laborales, sino es sobre este tipo de temas, supuestamente condenando la crítica, que no dejamos trabajar al gobierno capitalino, pero además haciendo unas expresiones muy ofensivas a la figura del Presidente de la República, muy ofensiva a las Instituciones de este país, muy ofensivas en cuanto a las personas se refiere, y más allá de lamentar el hecho, en la parte lamentable, que es la intolerancia, porque una cosa es que ellos gobiernen y otra cosa es que sean los dueños de la capital, una cosa es que ellos puedan defender sus puntos de vista y otra cosa es que se nos coarte la libertad de expresión, de manifestación libre de las ideas, que estoy en todo el derecho de defender mi trabajo y de defender al Presidente de la República, como lo es, Presidente de todos los mexicanos, en sus políticas públicas de generación y preservación de empleos, que tengo todo el derecho de expresarme como ciudadano, como pagador de impuestos, como elector, como padre de familia, como capitalino, vecino de la Delegación Cuajimalpa, no puede ser que ante esas expresiones lo único que uno reciba sea ese trato, le preguntaba yo al señor Joel Ortega, y lo vuelvo a hacer, si así tratan a un Secretario de Estado que libremente expresa su punto de vista, no quiero imaginar cómo tratan al ciudadano común, que también puede diferir de sus criterios, de sus políticas y de su forma muy peculiar de gobernar.

Yo le quiero hacer una petición, una petición desde luego al señor Secretario General del Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal, porque pasé de “ignorante”, “porro”, “irresponable” y ahora con ustedes “El Grinch Lozano”, pero la petición, porque me gustó mucho el calendario, y a mis hijos les va a causar mucha gracia, es que me cambien el nombre porque le pusieron “Jorge Lozano”, entonces decirle a Don Carlos, que no sea malito, que si lo puede volver a mandar a hacer y que le ponga bien mi nombre, porque me gustó mucho la forma tan curiosa que tiene de hacer política este secretario general del partido.

Por lo demás decirles, si de lo que se trata es de intimidarme, si de lo que se trata es de inhibir la defensa auténtica y legítima que estamos haciendo de nuestro trabajo y del Señor Presidente Felipe Calderón, si de lo que se trata es de callarme la boca para que no opine sobre los problemas de la capital, si de lo que se trata es de amenazarme, no me voy a dejar ni lo voy a permitir.

Y que sea la ciudadanía y sólo ella quien decida y quien evalúe y quien califique quién está hablando con la verdad y quién se está más bien sirviendo de un gobierno y de los recursos de la gente para hacer otro tipo de política, pero ciertamente no es la ética política en la que yo creo.

Por su atención, muchas gracias.

Pregunta. Secretario, nada más una cosa. ¿No cree que éste tipo de discusiones que está sosteniendo, de manera tal vez involuntaria, con el Gobierno del D.F. ensombrece la labor que usted está haciendo en la generación de empleos?

JLA. No, porque precisamente, lo que estamos demostrando es que es el inicio de un sexenio con más generación de empleos en la historia, es el inicio de un sexenio con menos huelgas estalladas también en la historia moderna, es el inicio de sexenio con mejor índice de conciliación en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, es la tasa de desocupación más baja que el año pasado, a pesar de que el año anterior fue el mejor en creación de empleos en éste país, es el primer gobierno que transparenta todos los registros sindicales y todos los contratos colectivos de trabajo, es un sexenio que ha atendido a través del Servicio Nacional de Empleo a más de dos millones de persona, y que ha colocado formalmente en un trabajo a lo largo del año en algún momento a más de 600 mil personas en un empleo en la economía formal.

No, no ensombrece mi trabajo ni lo hará, porque no me voy a distraer, con los temas de la capital, y con los desencuentros con el Gobierno Capitalino respecto de mi labor fundamental que es como Secretario del Trabajo, pero tengo tiempo y capacidad suficiente para atender este tipo de ofensas, intimidaciones e intolerancias, porque es también parte de mi responsabilidad personal, política e institucional, porque yo no voy a permitir que nadie hable así del Presidente de la República, que cuestione su legitimidad y la legalidad con la que hoy está gobernando para todos los mexicanos, y porque no se vale que vengan a mi propia oficina, no con una petición concreta en el ámbito laboral, sino con una auténtica provocación, lo que les quiero decir es que si esa es la manera de tratar a funcionarios federales, no quiero ver cómo tratan al resto de la ciudadanía, y no lo merece la ciudadanía, pero si piensan que por éste tipo de acciones me hago para atrás, me callo la boca y me dejo intimidar, tampoco lo van a lograr, simplemente quise fijar la posición porque no voy a permitir que vengan a la oficina a hacer todo lo que hicieron y que no haya una respuesta contundente de mi parte.

Pregunta. ¿Va a iniciar alguna acción penal?

JLA. No, porque no hubo ningún daño, la verdad es que no. La verdad es que esto de “El Grinch” me parece francamente gracioso, la verdad es que está muy bueno, me parece muy cotorro, pero por lo que llevan de fondo eso sí me preocupa, la intolerancia sí me preocupa, la falta de capacidad para debatir las ideas a otro nivel sí me preocupa, por lo demás éstas ocurrencias pues son graciosas.

Pregunta. ¿Esta guerra de declaraciones, hasta dónde va a llegar Secretario?

JLA. Pues las últimas dos no las provocamos nosotros; la ocurrencia de “la comisión investigadora para buscar empleos”, fue del Jefe de Gobierno no fue mía, la ocurrencia de venir aquí con su calendario de “El Grinch” fue de ellos, no fue mía, ya les gustó esto,.

Pregunta. ¿Qué llamado le hace a Marcelo Ebrard?

JLA. El llamado es bien respetuoso, vamos a trabajar de manera coordinada, vamos a trabajar juntos por la gente de esta capital, como yo trabajo por cierto, muy adecuadamente con los gobernadores del PRD en el resto del país, vean lo que ocurrió jueves y viernes, en Morelia, qué buena reunión tuvimos del Servicio Nacional de Empleo, qué buen reconocimiento hubo de Lázaro Cárdenas hacia el Presidente Calderón, hacia su política pública, estuvimos ahí con él; reconocimiento a nuestra labor personal como Secretario del Trabajo, un gran entendimiento.

Es decir, hay muy buen trato con los gobernantes del PRD, con los legisladores mismos del PRD, yo lo que no entiendo es esta cerrazón, esta necedad, esta terquedad, de so pretexto de que no quieren reconocer la legitimidad del Presidente de la República, no lo llamo Presidente, no me siento a trabajar con el y descalifican los que lo rodean.

Insisto, podemos y debemos debatir y encontrar soluciones para la gente, pero hay un principio básico, para que yo pueda trabajar contigo primero tengo que reconocerte como contraparte, en todo tu alcance, pero si ellos insisten en ni siquiera tener ese reconocimiento, pues me parece que lo hacen muy difícil, pero bueno, si así la quieren así la jugamos.

Gracias…